TERCER CICLO

Aprender con disfrute y comprometerse con el mundo

En Jesús María entendemos que los años de Secundaria son clave para formar jóvenes con habilidades de discernimiento, capacidad para interactuar con sus pares con confianza, aprender con autonomía y comprometerse con el mundo que los rodea al tiempo que se comienza a construir un proyecto de vida con sentido.

Los estudiantes aprenden haciendo, investigando y creando. Nuestra línea pedagógica incluye trabajos por proyectos, lo que significa que el conocimiento no se queda en los libros, repeticiones o ejercicios aislados: se busca llevar a la práctica los contenidos de cada unidad curricular, conectándolos con la vida cotidiana.

La experiencia de campo constituye el punto de partida para posteriores instancias de búsqueda, reflexión e investigación. Cada asignatura retoma la vivencia desde su propia perspectiva, profundizando en distintos aspectos y generando aprendizajes verdaderamente interdisciplinarios.

Estos proyectos no solo desarrollan pensamiento crítico, creatividad y capacidad de resolución de problemas, sino que también ayudan a nuestros jóvenes a descubrir el sentido de lo que aprenden y cómo puede transformar su entorno.

Además, la metodología fomenta competencias clave: trabajo en equipo, autonomía, liderazgo, escucha activa y toma de decisiones responsables. Los estudiantes aprenden a sostener procesos de trabajo que los preparan para la vida académica y personal.

El valor agregado del Tercer Ciclo está en esta integración entre conocimientos, habilidades y valores. Los jóvenes no solo adquieren aprendizajes sólidos, sino que también desarrollan la capacidad de comprender la realidad y comprometerse con ella desde la responsabilidad y la ética cristiana.

De esta manera, aseguramos que cada estudiante transite una etapa educativa que consolida aprendizajes, potencia talentos y los prepara para enfrentar con confianza y sentido los desafíos del futuro.

Conscientes de que educar también es formar personas, cultivamos espacios de reflexión, escucha y compromiso. El Movimiento Prejuvenil es uno de esos espacios, donde los adolescentes experimentan el sentido de comunidad y compromiso social, se vinculan con la realidad y comienzan a preguntarse cómo pueden aportar al bien común a través del servicio.

En Jesús María educamos para el presente y el futuro: formamos jóvenes con ganas de aprender, con sensibilidad por su entorno y con conciencia social.

Agendá una
entrevista

¿Querés conocer nuestra propuesta educativa? ¡Agendá una entrevista!

¿Cómo podemos ayudarte?